Inician en Garralda la construcción de la primera promoción de viviendas de alquiler para jóvenes en el Pirineo

Las cuatro VPO de alta eficiencia energética pertenecen al plan Navarra Social Housing gestionado por Nasuvinsa y supondrán una inversión de 1,8 millones

El Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos del Gobierno de Navarra ha iniciado las obras para la construcción de cuatro Viviendas de Protección Oficial (VPO) en la localidad de Garralda, que se adjudicarán en régimen de arrendamiento a personas jóvenes.

La construcción de dichas viviendas supondrá una inversión de 1,8 millones de euros. Los pisos se adjudicarán entre menores de 35 años, que figuren en el Censo Único de demandantes de vivienda protegida que gestiona la sociedad pública Nasuvinsa.

A esta promoción del plan foral Navarra Social Housing le seguirán en el ámbito rural otras 8 VPO en Bera, además de otras actuaciones también fuera de la Comarca de Pamplona/Iruñerria como las 27 en Tudela y 18 en Estella-Lizarra. Todas ellas están actualmente en fase de licitación para la adjudicación de obras, además de las que se están ya construyendo en Pamplona / Iruña y Comarca y que sumarán en conjunto un total de 524 viviendas de alquiler social.

Colaboración con el Ayuntamiento

La actuación en Garralda ha sido posible gracias a la cesión de suelo municipal, a diferencia de otras promociones del plan, que han sido proyectadas en parcelas del banco foral de suelo. Esta fórmula de colaboración entre el Gobierno de Navarra y los ayuntamientos contribuye a que la política de vivienda de alquiler se convierta “en una importante herramienta para hacer frente a la necesidad de vivienda y, con ello, paliar el fenómeno de despoblamiento que padecen determinadas comarcas de la Comunidad Foral, especialmente los valles del Pirineo”.

El proyecto arquitectónico para Garralda ha sido redactado por Rodrigo Núñez, Nazareth Gutiérrez y Juan Carrascosa, y contempla dos edificaciones simétricas con tejado a dos aguas, en ambos casos con una vivienda de tres dormitorios en planta primera y otra de dos habitaciones en segunda planta o bajocubierta.

Las obras han sido adjudicadas por Nasuvinsa a Maldadia, S.L, por un importe de licitación 1.181.076 euros y un plazo de ejecución de 14 meses.

Calefacción por aerotermia, 100% renovable

Para la redacción del proyecto se han tenido en cuenta dos objetivos prioritarios, como son la correcta integración de ambos edificios “a un conjunto urbano y entorno paisajístico tan cuidado como el de Garralda”, adaptar su diseño “a las configuraciones morfológicas del caserío navarro recuperando el uso de la teja de madera en cubierta, que era tan típico de este valle”, según destaca la memoria arquitectónica.

La construcción de estas casas se realizará bajo el estándar Passivhaus, y cumpliendo el requisito de Edificios de Consumo Casi Nulo (ECCN) o Nearly Zero Energy Buildign (nZEB), una condición que la directiva europea 2010/31/UE establece como obligatoria para todos los edificios de nueva construcción a partir del año 2020.

Cada uno de los bloques cuenta con una instalación centralizada de calefacción y de agua caliente sanitaria alimentada por un sistema de aerotermia, por lo que el consumo energético para ambos servicios será 100% renovable, sin necesidad de utilizar combustibles fósiles. Esta tecnología funciona mediante una bomba de calor para generar calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria durante todo el año. Para ello extrae la energía térmica del aire, independientemente de la temperatura exterior, con el consiguiente ahorro por reducción de consumo energético.

En este sentido, el proyecto subraya que “el hecho de que cada vivienda ocupe una planta completa hace posible que todas ellas cuenten con cuatro orientaciones, lo que permite maximizar el aprovechamiento de la radiación solar directa en invierno, así como también favorece la iluminación y ventilación natural cruzada de todas las estancias interiores”.

Impulso al alquiler en zonas rurales

En referencia a esta promoción, el director general de Proyectos Estratégicos, Rubén Goñi, ha declarado que “Garralda es un ejemplo de que la edificación eficiente y sostenible, no está reservada exclusivamente para los entornos urbanos, sino que es también un derecho en las zonas rurales, con un proyecto arquitectónico que se ha adaptado, además, de manera excelente a la tipología tradicional y específica de las casas del Pirineo”.

Ha puesto también de manifiesto que el impulso público de vivienda de alquiler en las zonas rurales “representa para este Gobierno una actuación estratégica para la revitalización del Pirineo y para que las personas jóvenes puedan hacer una apuesta personal por vivir en y del medio rural”.

Goñi ha defendido “una política pública audaz para dar respuesta al derecho a la vivienda de la ciudadanía a través del alquiler asequible, aspecto que también puede servir como elemento de cohesión y dinamización territorial al servicio de un mundo rural vivo”.

Además de la colaboración con el Ayuntamiento de Garralda para este proyecto, la colaboración con las entidades locales ha resultado igualmente determinante en otras actuaciones en materia de vivienda de alquiler, como los convenios para la rehabilitación de casas de titularidad municipal en desuso en el Valle de Erro (Auritz / Burguete, Aurizberri / Espinal y Jaurrieta) o la recuperación de la antigua casa de camineros en Roncal / Erronkari, dos de cuyas viviendas rehabilitadas por Nasuvinsa fueron cedidas este año al Ayuntamiento de la localidad para su arrendamiento a personas en riesgo de exclusión social.

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